Héroes anónimos

El Mercado de Diseño es un excelente lugar para ver, comprar e incluso comer talento. El problema se presenta cuando los días 3 y 4 de septiembre se convierten en los más calurosos del año. La chicharra que caía sobre el patio principal de El Matadero de Madrid  hacía honor a su nombre: “Matadero” y de los primeros efectos de insolación pasamos al efecto invernadero al cubrirnos bajo las carpas blancas, trampa mortal para nosotros, urbanitas, poco dados a comprender por qué podemos comer tomates en el mes de enero. Pronto lo entendimos…

Pero este post no es para hablar de nosotros, los diseñadores, es para hablar de los héroes anónimos que, cayendo el mismo infierno sobre sus cabezas, se adentraron en la sartén, se pararon, entraron en el cocedero de las carpas y, oh, dios mio, ¡compraron!

Vender un Quijote en la tienda del Instituto Cervantes (si la tuviera, que no lo sé) no debe ser una odisea. Venderlo en el desierto son palabras mayores.

Muchas gracias a todos los amigos que nos hicisteis sobrellevar la calor con mejor cara, pero, sobre todo, mucha gracias a los inconscientes, audaces,valientes, héroes anónimos…(se me acaban los adjetivos) que os fijasteis en Minimae y comprasteis. Es un agradecimiento más que sincero. Yo, Jamás, lo hubiera hecho.

Pd: dejad que nos recuperemos de la insolación y pronto diremos los nombres de los ganadores del concurso!

mercado-2No es una chica tomando el sol. Tampoco le dio al mojito…

mercado-3Algunos valientes por medio de la calle. Los demás buscando sombra

 

 

 

 

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Arte, artesanía y diseño inteligente

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