Mis 7 razones (muy meditadas) para hacerte con un Freire

La primera vez que observas una obra de Miriam Freire (Ciudad Real, 1992), te descoloca. Tiempo después, cuando sigues observándola tratando de encontrar alguna analogía en tu cabeza, el descoloque aumenta. Si preguntaras a cada uno de los espectadores te dirían que ven elementos distintos, unos hablarán de formas, otros de sensaciones, pero todos, absolutamente todos, quedan atrapados ante la obra de Freire.

Miriam Freire realiza el arte de la repetición, es decir, repite un gesto sobre un lienzo miles y miles de veces hasta que lo finaliza. El resultado es desconcertante (y realmente bello) y, a pesar de que parece un arte de locos (que lo és), Miriam posee razones de peso para trabajar esa repetición.

Esta jovencísima artista completamente desconocida en el universo del arte es la primera apuesta TOTAL de Minimae (en concreto, del que les escribe). Alguien podrá decirme que me he saltado mis 9 claves para invertir en Arte, pautas que publiqué en el diario Cinco Días con motivo de Arco 2016. Sin embargo tengo poderosas razones muy meditadas para invertir en Miriam Freire.

Aquí van 7 de ellas:

2- Mientras parte del arte contemporáneo apunta hacia un arte inmediato o fast art el proceso de las obras de Miriam es concienzudo, lentísimo, muy trabajado, cual filigrana que necesita de muchas horas para finalizarse.

1- Pero hay filigranas espantosas y el arte hay que juzgarlo por su resultado final, independientemente a las horas que se haya trabajado. La obra acabada de Miriam Freire es cautivadora en el sentido exacto de la palabra. Es difícil dejar de contemplar una pieza de Freire. Es difícil encontrar un significado exacto de lo que se ve, pero el resultado es cautivador… y bello. Sin más.

3- Decía en la introducción que el arte de la repetición es un arte de locos pero lo es más en el caso de Miriam porque ella no lo es. Tras  el gesto repetitivo hasta el infinito se esconde todo un ejercicio artístico imposible: el gesto de la perfección. La señorita Freire trata de repetir un mismo gesto con el objetivo de que este sea exacto al anterior (generalmente símbolos reconocibles por todos: líneas, cruces, círculos, puntos…) Miriam sabe que es imposible pero a la vez descubre que ese objetivo de la perfección mezclado con el error humano es lo que embellece su obra. Y eso es lo que embriaga al espectador que, sin saberlo, se queda atrapado ante sus galaxias que tienden a lo divino pero sin desprenderse de lo humano.

4- Si fuera un ordenador repitiendo cruces sería monótono, nada artístico, si fuera un humano dejándose llevar sin importarle el resultado sería un caos sin sentido. La búsqueda de la perfección de las obras de Miriam van mucho más allá que los casos anteriores. Increible.

5- Mientras otros artistas se rebanan los sesos para encontrar su estilo, su elemento diferenciador, Miriam lo encuentra en la facultad. Esto es lo que me contó:

“Fue en mi tercer año de carrera cuando nos empezaron a dar más libertad en la carrera. En mi primera clase me encuentro con un tipo hablando del gesto y el error, el por qué hacemos lo que hacemos, que no tiene por qué ser bonito, o sí, hablando de la pintura de los locos, nombrando un referente tras otro y las infinitas posibilidades que podíamos descubrir…

…Comencé a leer sobre la teoría de la repetición, adentrándome en las infinitas posibilidades que nos otorga el gesto, la imperfección, lo no predecible, desembocando en el concepto de grind, es decir, repetir una misma acción una y otra vez con el objetivo de conseguir una meta. ¿La mía? Llegar a la perfección pero aceptando el error, tomándolo como una ventaja, como parte del proceso de aprendizaje, y que incluso este se convierta en el acierto…”

6- Mi sexta razón para hacerte con una pieza de Miriam Freire es el precio. Los artistas enfocados en la repetición suelen ser artistas caros debido a la cantidad de horas que le dedican a un lienzo. A Miriam la hemos descubierto en sus primeros pasos y a pesar de que sus obras más grandes cuestan dinero, sigue siendo precios irrisorios para este estilo.

7- Mi absoluto convencimiento (e intuición) de que Miriam Freire es una magnífica inversión. La primera vez que vi una de sus obras, me recordó a las texturas de las obras de Jackson Pollock pero al fijarme atentamente comprendí que había logrado algo muy importante: parecerse sólo en la textura. La profundidad de su obra nada tiene que ver con el fluir extasiado de Pollock, sin embargo tiene mucho de él. Esta reflexión fue la primera de una serie que me impulsó a pensar de que tras Freire, había algo más y esto es lo que nos llevó a apostar ciegamente en ella.

Le pedí 10 obras. Aquí van 9. Con la décima tenemos preparada una sorpresa. Te presento a Miriam Freire y su particular viaje al “arte de los locos”.

4 (7)Repeat Cruces -IV- ¿Galaxia? ¿Agujero Negro?

miriam-9-3-webDetalle de Repeat Cruces -IV-

2 (3)Cartografía de los desconocido -II- El viaje del sueño

1 (4) Repeat cruces -II-

miriam-8-4-webDetalle de Repeat cruces -III- por esto es conocido este arte como el de “los locos”

miriam-4-3-webDetalle de Cartografía de lo desconocido -IV-

Video timelapse que realizamos de Miriam durante más de 5 horas de trabajo de una de sus obras

Clica en este enlace y conoce la colección completa

The following two tabs change content below.
Arte, artesanía y diseño inteligente

Latest posts by MINIMAe (see all)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *